
En resumen: la mayoría de los accidentes de taller tienen que ver con elevadores mal usados, mangueras en mal estado, pisos resbalosos y falta de orden. Una lista corta que se cumple vale más que un manual que nadie lee.
Cada día
- Elevador: mirar mangueras, cables y brazos antes de levantar. Probar las trabas de seguridad.
- Subir el auto un poco, verificar el apoyo y recién después elevarlo.
- Nunca pasar por debajo de un elevador que no está trabado.
- Pisos: limpiar aceite y agua. Un derrame en la zona de trabajo es un accidente en espera.
Cada semana
- Aire comprimido: drenar el tanque y los filtros, revisar mangueras y acoples. Ver compresor y red de aire.
- Llaves neumáticas y dados: dados con fisuras o encastres gastados se cambian.
- Extintores: ubicación y carga visibles.
Cada mes
- Elevadores: seguir el plan del fabricante; mirá el checklist de mantenimiento de elevadores.
- Electricidad: tablero ordenado, cables sin empalmes ni daños, puesta a tierra.
- Señalización y salidas libres.
Equipos con certificación
Un elevador certificado documenta pruebas de capacidad y seguridad. Ver certificación ALI y la guía seguridad y certificación de elevadores. El piso donde se instalan también cuenta: especificaciones del piso.
Capacitación y registro
Cada operario debería saber usar el elevador y la balanceadora. Anotar las revisiones en una planilla muestra qué se hizo y cuándo. La puesta en marcha y el mantenimiento de los equipos se pueden coordinar con nosotros.