
En resumen: los autos nuevos traen cámaras y radares que ayudan a mantener el carril, frenar en emergencia o regular la velocidad (ADAS). Si la geometría del auto cambia, algunos fabricantes piden verificar o recalibrar esos sensores. Conviene saber cuándo, y qué se necesita, antes de que lo pida un cliente.
Por qué se relaciona con la alineación
Las cámaras y radares se calibran respecto del eje geométrico del vehículo. Si la alineación o la altura de suspensión cambian, esa referencia se mueve. Los procedimientos los define cada fabricante: en algunos modelos se pide recalibrar después de alinear, en otros solo ante ciertos trabajos (parabrisas, suspensión, golpe).
Qué hay que tener claro hoy
- Consultar el manual de servicio del modelo antes de alinear o reparar suspensión.
- Decirle al cliente si su auto tiene ADAS y si el fabricante recomienda recalibración tras el trabajo.
- Guardar la impresión de la alineación antes y después: es el respaldo si hay un reclamo.
- No prometer una calibración que el taller no puede hacer: derivar o aclarar que se hace en otro lado.
Qué mirar en una alineadora
Con la llegada de estos sistemas, una alineadora precisa y actualizada es la base. Antes de elegir, preguntá al proveedor qué módulos de calibración ofrece cada equipo y con qué requisitos de espacio y de bases de datos. Ver comparativa de alineadoras Hofmann Geoliner, por qué mantenerla actualizada y el mito de las «dimensiones» en alineadoras.
Un servicio en crecimiento
Hoy es un servicio de nicho; con el recambio del parque, va a ir ganando lugar. Un taller que entiende el tema y lo explica con claridad se diferencia. La guía de equipos está en equipar un taller de tren delantero y alineadoras 3D.