








Para uso general de autos alcanza una desarmadora estándar sin brazo de ayuda; para llantas de aleación, run-flat o de camioneta conviene un modelo con brazo de ayuda y mordazas que no dañen la llanta.
Sí, siempre que tengan mordazas protegidas o de plástico para no marcar la llanta; es un punto a revisar antes de comprar si el taller trabaja con aros de aleación.