
En resumen: el precio del equipo no incluye la instalación, que se cotiza aparte porque depende del local, el piso, la electricidad y la ubicación. Cuanto más preparado llegue el taller, menos imprevistos hay el día de la instalación.
Qué datos conviene tener para pedir la cotización
- Ciudad o localidad del taller.
- Qué equipos querés instalar y, si ya los tenés, el modelo.
- Plano o medidas del local, con altura de techo.
- Tipo de piso (hormigón, espesor si lo sabés).
- Alimentación eléctrica disponible: monofásica o trifásica.
- Si hay red de aire comprimido o hay que armarla.
Qué tiene que estar listo
- Piso: los elevadores se anclan al hormigón, y el espesor y la calidad cuentan. Ver especificaciones del piso.
- Electricidad: tablero y tomas a la distancia del equipo. Ver monofásicos y trifásicos.
- Aire: para desarmadoras y herramientas, caudal y presión suficientes. Ver compresor y red de aire.
- Espacio: medidas respetando lo que pide el fabricante. Ver cuánto espacio dejar y cómo distribuir un taller.
- Acceso: por dónde entra el equipo y quién lo descarga.
Qué incluye la cotización de instalación
Depende del equipo y del lugar: traslado, anclaje, conexión, puesta en marcha y capacitación básica. Pedí que se detalle qué hace el instalador y qué queda a cargo del taller (obra civil, electricidad, aire). Los servicios están en servicios integrales y en instalación, posventa y servicios.
Presupuestar todo el proyecto
Para ver cuánto suma el equipamiento en total, mirá cuánto cuesta equipar un taller. Para empezar: pedí tu cotización.