
En resumen: para elegir un compresor hay que sumar el caudal de aire (litros por minuto o CFM) de las herramientas que se usan al mismo tiempo y agregar un margen, y dimensionar la red para que el aire llegue a cada puesto con poca pérdida de presión. Un compresor correcto con una red mal armada rinde menos de lo que promete.

Caudal y presión: lo que dice la ficha de cada herramienta
Dos datos mandan en una instalación de aire:
- Presión, en bar o psi. Las herramientas de taller suelen usarse a unos 6 bar (90 psi) y el compresor trabaja a presiones mayores (8 a 10 bar), de modo que haya reserva.
- Caudal, en litros por minuto (L/min) o en CFM. Equivalencia útil: 1 CFM son aproximadamente 28,3 L/min.
El caudal es lo que más se subestima. Un compresor puede alcanzar la presión necesaria y aun así no entregar el caudal que pide una llave de impacto usada de forma continua.
Cómo dimensionar el compresor
- Listá las herramientas del taller (llaves de impacto, infladores, pistolas de aire, desarmadora y otros equipos neumáticos) y anotá el consumo de cada una según su ficha.
- Decidí cuáles se usan a la vez. En una gomería con dos puestos, por ejemplo, pueden trabajar al mismo tiempo dos llaves de impacto y un inflador.
- Sumá esos consumos y aplicá un factor de uso según cuánto tiempo trabaja realmente cada herramienta (no todas funcionan de forma continua).
- Agregá un margen del 25 al 30 % como regla práctica, para absorber pérdidas y futuras ampliaciones.
- Elegí el tipo de compresor según el uso: los de pistón sirven para uso intermitente y tienen un ciclo de trabajo limitado; los de tornillo están pensados para uso continuo, con mayor inversión inicial.
El tanque amortigua los picos de consumo y evita que el compresor arranque y pare a cada rato, pero no reemplaza al caudal del compresor.
Calidad del aire: el condensado importa
Al comprimirse, el aire pierde humedad en forma de agua. Para que no llegue a las herramientas conviene usar filtros, secador y purgas de condensado, y drenar el tanque con regularidad. Muchas herramientas neumáticas piden además unas gotas de aceite o un lubricador en línea: revisá lo que indica la ficha de cada una.
La red de aire: tan importante como el compresor
- Diámetro suficiente: una cañería fina o con muchos codos genera caída de presión y el aire llega con menos fuerza al final del recorrido.
- Recorrido corto y ordenado, con pendiente hacia puntos de purga para que el condensado no llegue a los equipos.
- Sin fugas: una fuga pequeña mantiene el compresor trabajando todo el día. Revisá uniones y mangueras con regularidad.
- Material: el hierro se oxida por dentro y el óxido llega a las herramientas. El aluminio no se oxida.
Prevost Piping System es un sistema modular de aluminio, sin soldadura, con interior liso que reduce la pérdida de carga. Se amplía o se reconfigura sin rehacer la red y tiene garantía de 10 años del fabricante. Proyecto e instalación se cotizan según el taller.
Herramientas neumáticas: qué mirar
Además del consumo de aire, para una llave de impacto importa el par de apriete y la velocidad. Por ejemplo, la Kuani KI-1478 ofrece según su ficha un par máximo de 678 Nm en reversa con 10.000 rpm libres y 113 mm de largo, y la Kuani KI-1481 llega a 1085 Nm en reversa. Toda la línea Kuani es Made in Taiwan y está en la categoría Herramientas neumáticas.

Checklist antes de comprar
- Consumo de cada herramienta (L/min o CFM) y presión de trabajo.
- Cuántas se usan a la vez y cuántos puestos tiene el taller.
- Margen para ampliar.
- Tipo de compresor según el uso (intermitente o continuo).
- Filtros, secador y purgas.
- Diámetro, recorrido y material de la red.
Para armar un taller completo, mirá también la guía Equipar una gomería: qué comprar y en qué orden y la categoría Aire comprimido. Si querés que te asesoremos con tu caso, contanos qué herramientas usás y cuántos puestos tenés.